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Salud

¿Qué diferencia un alimento lácteo de una tradicional leche?
 


Los alimentos tienen una denominación legal, que está avalada por el código alimentario y que permite designar que un alimento está hecho 'a base de' (tal o cual producto).

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  • "Alimento a base de yogurt", "producto lácteo", "alimento lácteo", "aderezo a base de queso procesado", leches 3%, 2%, 1% y 0%, que se ofrecen como "clásica, más liviana, liviana y menos calorías". Tales las nuevas ofertas con que los consumidores se encuentran en las góndolas de los supermercados al momento de comprar leche, un alimento básico en la alimentación.
    Así, mientras algunos supermercados limitan la venta de segundas marcas a no más de un sachet por persona, las empresas lácteas venden leche ¿que no es leche?

    En las redes sociales, mucho eco se hicieron de esto los consumidores, que con fotos de los diferentes productos comenzaron a alertar sobre el incremento en la oferta de estos productos en los últimos meses. Se da en alimentos lácteos que supuestamente suplen a yogures, leches, leches chocolatadas o quesos, pero que no lo son. En su presentación no se advierte claramente a los consumidores que están comprando otra cosa.

    "Últimamente empiezan a aparecer en el mercado pseudo leches; se trata de alimentos habilitados por el Código Alimentario Argentino, pero que en lugar de ser 100% leche tienen un porcentaje de leche y otro de agua". Martín Piña es ingeniero en alimentos y consultado por Infobae sobre las propiedades nutritivas de este tipo de productos, destacó: "Está claro que al diluirse la leche pierde vitaminas, proteínas, calcio y otros nutrientes: esto no la vuelve un alimento peligroso para la salud, pero sí podría decirse que es menos nutritivo".

    Según el director de la carrera de Ingeniería en Alimentos de Fundación UADE, "los alimentos tienen una denominación legal, que está avalada por el código alimentario y que permite designar que un alimento está hecho 'a base de' (tal o cual producto), pero también las empresas tienen obligación de especificar el porcentaje de ese componente, en este caso leche, que tiene cada producto".

    "Cabe aclarar que el Código Alimentario Argentino especifica claramente a qué producto se lo debe denominar 'leche' y cuál es la información obligatoria que deben llevar los rótulos, por eso es importantísimo instruir al consumidor en la lectura de los mismos a la hora de adquirir un producto alimenticio", consideró en tanto la licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y magister internacional en Tecnología Alimentaria Susana Caruso.

    "Son alimentos que contienen, además de leche, otros ingredientes como concentrados de proteínas de suero, y que por ende no puede usar la denominación de 'leche' que de acuerdo al cóndigo alimentario sólo puede utilizarse si cumple con los requisitos del artículo 554 - (Res 22, 30.01.95)". Susana Socolovsky es doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Buenos Aires y presidente de la Asociación Argentina de Tecnólogos Alimentarios y precisó que "con la denominación de leche sin calificativo alguno, se entiende el producto obtenido por el ordeño total e ininterrumpido, en condiciones de higiene, de la vaca lechera en buen estado de salud y alimentación, proveniente de tambos inscriptos y habilitados por la Autoridad Sanitaria Bromatológica Jurisdiccional y sin aditivos de ninguna especie. La leche proveniente de otros animales, deberá denominarse con el nombre de la especie productora".

    Infobae comparó las tablas de información nutricional de dos productos de una empresa láctea, que ofrece la opción "alimento lácteo con leche". En 100 centímetros cúbicos, la leche entera ultrapasteurizada contiene, por ejemplo, 58 calorías, 3 gramos de proteínas y 115 miligramos de calcio, frente al "alimento lácteo ultrapasteurizado", que cuenta en su tabla nutricional 39 calorías, 1,3 gramos de proteínas y 85 miligramos de calcio.

    "Lo que las empresas venden en este caso es más agua y menos nutrientes y eso tiene un reflejo en el menor costo del producto que ofrecen -señaló Piña-. Claramente el objetivo de todos estos productos parecidos a los reales es bajar el costo. Por lo general, los consumen personas de bajos recursos que no pueden comprar primeras marcas. O sea, se trata de personas que lamentablemente se están 'mal nutriendo' pensando muchas veces que consumen queso/leche/yogur por desconocimiento o por no leer las etiquetas de los alimentos".

    La médica pediatra gastroenteróloga Marina Orsi (MN 52.098) opinó que "si se comparan estas pseudo leches con una leche entera podría decirse que están diluidas, pero utilizarlas entendiendo que no es leche, mal no van a hacer".
    Para la integrante del comité de Gastroenterología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), "hay pacientes, como los que sufren afecciones renales o cardíacas, que es mejor que no consuman demasiada proteína". Y resaltó que "la leche humana tiene 1,2 gramos de proteínas por cada 100 centímetros cúbicos, por lo que no está recomendado usar leche de vaca no modificada en lactantes pequeños, para eso existen las leches infantiles".

    "El foco -de si estos productos a base de leche pueden ser perjudiciales- es dependiendo quién los use, no son iguales los requerimientos en un lactante, un menor o un adulto. Hay que adecuar lo que se consume a los requerimientos de cada persona de acuerdo a la edad", aseguró.
    Consultado sobre la nueva línea de leches 3%, 2%, 1%, 0% lanzada recientemente por una de las empresas lácteas líderes, Piña consideró que "eso se trata de otra cosa, es un rediseño de su línea de productos, entiendo más por marketing que por otra cosa". Y explicó: "A lo largo del año, la vaca da leche de diferentes tenores grasos y esto está dado por las temperaturas, la raza del animal, la cantidad de lactancias que haya tenido, la alimentación, etcétera, y todo eso incide en la composición de la leche".

    "Tradicionalmente, la industria vendía leche entera, con 3% de tenor graso, parcialmente descremada, con 1,5%, y descremada 0% -detalló el experto-. La leche se coloca en una centrífuga, que técnicamente se llama desnatadora, y separa la grasa de la leche y luego la industria vuelve a mezclar según el producto que quiera elaborar".  


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